Nuestro organismo está compuesto en su mayor parte de agua.

El agua es esencial para la vida y sus beneficios son innegables para mantener una buena salud, todos los órganos del cuerpo necesitan agua para funcionar sin problemas y en buen estado.

Tomar 1 o 2 vasos de agua antes del desayuno es ideal para eliminar toxinas y todas las sustancias que el cuerpo no necesita.

Durante la noche tu cuerpo trabaja en la reposición de las células y la limpieza de sí mismo, por lo tanto, beber un vaso de agua en ayunas ayuda al cuerpo a eliminar residuos.

Beber un vaso o más de agua con el estómago vacío ayuda a minimizar los efectos nocivos de sustancias como el alcohol, el tabaco, la contaminación, la comida chatarra…

2 vasos de agua al día con el estómago vacío ayudará a mantener la elasticidad y la tonicidad de la piel, y también previene de arrugas prematuras.

El agua por las mañanas protege e hidrata los órganos vitales y mantiene el buen funcionamiento de los mismos.

Tomar de 2 a 3 vasos de agua con el estómago vacío es ideal para la pérdida de peso. Además, reduce las sensaciones de hambre y así se evita el aumento de peso por comer en exceso.

Tomando agua durante la mañana en ayunas contribuyes a mantener la salud de tu cuerpo en general, el agua mantiene el sistema linfático sano, el tránsito intestinal, controla el cortisol y nos defiende contra las infecciones.

El consumo de un vaso de agua tibia en ayunas es una buena forma de comenzar tu día con energías, eliminando la sensación de sueño y la fatiga que se experimenta al levantarse.

Beber agua antes del desayuno es ideal para combatir y prevenir el estreñimiento, estimulando así el movimiento intestinal.

Si padeces problemas como la gastritis, el agua podría ser tu mejor aliado en el tratamiento del padecimiento. Toma por lo menos 3 vasos de agua con el estómago vacío. Esto ayudará a reducir el nivel de acidez en tu estómago y los calambres que pueden causar gastritis.

Debes tener esto pendiente

Si deseas tomar 2 litros de agua, lo mejor es dividir la cantidad y tomarla durante todo el día.

Puedes comenzar tomando un vaso en ayunas, uno después del desayuno y las otras 2 a distintas horas antes de comer otra comida.

Mientras una persona se acostumbra a consumir agua de forma regular, se recomienda comenzar con pequeñas cantidades.

Puedes tomar un vaso de agua en ayunas y aumentar gradualmente a 2 ó 3.