El hipotiroidismo es la falla hormonal más frecuente en la población mundial.

Al tener amplias manifestaciones  clínicas, puede pasar desapercibido su diagnóstico. La gravedad de esta enfermedad dependerá del déficit hormonal, si es leve habrá poca sintomatología , al contrario si es grave se puede llegar al coma  con la falla de otros órganos y la muerte. Pero si el médico sospecha de la enfermedad, el diagnóstico es fácil, el tratamiento sencillo y el pronóstico excelente.

DEFINICIONES

El hipotiroidismo puede ser clasificado según el momento de su establecimiento en congénito y adquirido,  llamándose cretinismo a la
insuficiencia tiroidea del recién nacido, que si no es tratado antes de los 3
meses ocasiona graves transtornos de salud como retraso mental irreversible,
sordera, baja estatura y deformidades faciales, el término mixedema se reserva para casos clínicamente graves o complicados , posteriores al nacimiento. Si la falla depende de la glándula tiroidea es primario, o por falla de la glándula hipofisiaria, secundario.

EPIDEMIOLOGÍA

Es un trastorno más frecuente en la mujer que en el hombre, en una relación de 7/1. Esta incidencia aumenta más con los años, especialmente a partir de la mitad de la vida y en la menospausia. Es más común la forma de hipotiroidismo primario, o sea por falla de la glándula tiroidea, por esta causa se utiliza la medición de la hormona tirotrofina, llamada TSH.

Las poblaciones de mayor riesgo son las embarazadas, personas con antecedentes familiares de enfermedad tiroidea, con cirugía  o
irradiación de la glándula, con otros trastornos autoinmunes como DBT tipo 1,
insuficiencia suprarrenal u ovárica, enfermedad celíaca, vitíligo, anemia perniciosa, síndrome de Down, síndrome de Turner, psoriasis.

ETIOLOGÍA

A nivel mundial la causa más común de hipotiroidismo congénito  es la deficiencia endémica de iodo en la dieta. En las zonas donde no existe tal problema, la frecuencia es de 1 por cada 4.000 nacidos vivos, con mayor
prevalencia en las niñas. Es por falta de gándula tiroidea o alteraciones en
su formación, o defectos en la síntesis de hormonas tiroideas. La base de
estas alteraciones son mutaciones genéticas.

La causa más común de hipotiroidismo adquirido es la Tiroiditis autoinmune, también llamada enfermedad de Hashimoto. Su prevalencia es más alta en poblaciones que residen en regiones geográficas donde la dieta es rica en yodo, pero el factor ambiental desencadenante es un enigma. Si se
reconoce,  que el factor emocional juega un papel importante, en aquellos donde hay una clara predisposición genética.

Esta forma de Tiroiditis presenta autoanticuerpos circulantes en sangre contra zonas de la célula tiroidea. Otras causas son la cirugía tiroidea previa o la irradiación de la glándula, depósito de hierro por Hemocromatosis, exposición a bifenilos policromados y policlorados, obreros textiles expuestos al resorcinol, pacientes en hemodiálisis. Y también agentes químicos
medicamentosos como la amiodarona y el litio. Una afección virósica de la glándula, llamada tiroiditis subaguda , produce dolor e hipotiroidismo transitorio.

El llamado hipotiroidismo secundario o central, se desarrolla en el curso de enfermedades que afectan la liberación por la glándula hipofisiaria , de TSH.

Las causas más comunes son adenomas hipofisiarios o tumores de otras zonas que invaden la hipófisis, como meningiomas, gliomas, etc. También la sarcoidosis y la hemocromatosis, disminuyen la síntesis de TSH. Un traumatismo de cráneo que afecta dicha zona,  metástasis , infecciones o infartos.

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

El hipotiroidismo manifiesto presenta múltiples síntomas, entre los que se incluyen:

Intolerancia al frío, aumento de peso, constipación, piel seca, bradicardia, voz gruesa y lentitud mental o bradipsiquia. Sin embargo si analizamos más en profundidad , en el interrogatorio, aparecerán otros síntomas que pueden atribuirse a otras enfermedades, produciendo imprecisión en el diagnóstico.

Es importante por este motivo indagar con un buen interrogatorio, realizar una
buena palpación de cuello y solicitar los análisis pertinentes de TSH, y otros. El agrandamiento de la glándula tiroidea , bocio, nos dará una pista muy importante.

En el protocolo se analizarán los distintos sistemas, porque los hormonas tiroideas , de una u otra manera , afectan casi toda la economía. Y podremos encontrarnos con otros síntomas como: cefaleas o dolores de cabeza, mareos o vértigo, insomnio o somnolencia, cansancio y sensación de abatimiento físico, hinchazón de párpados, manos o pies por la mañana, pérdida de concentración o memoria, visión borrosa, cambios del humor con irritabilidad o depresión, caída de cabello o sequedad, alergias o urticarias de causa desconocida, molestias al tragar, ahogos, falta de aire, sequedad de garganta, disfonías, tos o carrasperas, palpitaciones, dolor de pecho, calambres, adormecimiento de manos y pies, distensión abdominal después de alimentación normal o liviana, alteración del ciclo menstrual  , tanto en volumen como atrasos o adelantos, dolor del bajo vientre antes de menstruar, falta de apetito sexual, infertilidad, abortos a repetición, uñas quebradizas, lipotimias, infecciones respiratorias o urinarias a repetición, alteraciones de la presión arterial. En niños déficit en el crecimiento, pesadillas nocturnas, dolores òseos en articulaciones, además de los otros síntomas.

A nivel de laboratorio nos encontramos con colesterol,
triglicéridos y acido úrico aumentados, anemia,hipocalcemia.

Las presentaciones clínicas atípicas o raras son: hipotermia, insuficiencia cardíaca congestiva, derrames pleurales y pericárdico, íleo y pseudoobstrucción intestinal y coagulopatías. Entre las manifestaciones neurológicas: depresión, psicosis, ataxia, convulsiones y coma.

DIAGNOSTICO DE LABORATORIO

La medición de los niveles séricos de TSH, es la prueba diagnóstica de primera línea. El aumento de ésta permite identificar pacientes con hipotiroidismo primario sin importar la causa o la gravedad del caso. . La medición de
anticuerpos antitiroideos es por la alta prevalencia, y en casos familiares de
tiroideopatía. Y el dosaje de la hormona T4 .

TRATAMIENTO DEL HIPOTIROIDISMO

La levotiroxina sódica es el tratamiento de elección, absorbida en intestino delgado proximal. Administrada en dosis apropiadas, tiene un alto grado de eficacia con bajo riesgo de reacciones adversas. La dosis óptima de levotiroxina se relaciona con el peso, y con la edad, siendo mayor el requerimiento en los niños y adolescentes. Algunos medicamentos interfieren en su absorción como los suplementos de hierro, carbonato de calcio, colestiramina, hidróxido de aluminio, la soja presente en la dieta, y la fibra.

El embarazo aumenta los requerimientos en el 75% de las embarazadas.

Las reacciones adversas al tratamiento son por dosis excesiva, como palpitaciones, fatiga, cefaleas, opresión de cuello o dolor, diarreas, temblor, calor, sudoración aumentada.

CONCLUSIONES DE IMPORTANCIA

El hipotiroidismo es una enfermedad frecuente, en zonas endémicas o no endémicas.

Prevalece más en las mujeres, y con la mayoría de edad.

Puede afectar a las embarazadas y puérperas, produciendo en las primeras abortos a repetición, partos prematuros o hipertensión arterial.

A todo recién nacido debe medirse TSH y T4, para evitar por falta de tratamiento un niño deficiente mental.

Todo paciente con hipercolesterolemia que con dieta y medicación es resistente a bajarlo, debe pensarse en hipotiroidismo. Es un factor de riesgo para el infarto agudo del miocardio.

En toda depresión debe descartarse una insuficiencia tiroidea.

Las embarazadas de zona endémica deberían tener un control tiroideo al inicio del mismo para evitar amenazas de aborto o abortos a repetición.

A todo niño repetidor por desconcentración en clase, deberá pedirse un estudio de la funcionalidad tiroidea.

En toda infertilidad , descartar causa de hipotiroidismo.