La diarrea no es una enfermedad sino el síntoma de otro trastorno. Su principal característica es la evacuación frecuente de heces acuosas, lo cual provoca una baja absorción de líquidos y nutrientes, pudiendo estar acompañada de dolor, fiebre, náuseas, vómito, debilidad o pérdida del apetito.

De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud, la diarrea es una de las principales causas de muerte en los países del Tercer mundo.

Esta condición puede ser un síntoma de una lesión, una enfermedad, de una alergia, de la intolerancia a ciertos alimentos fructosa, lactosa, enfermedades producidas por los alimentos o exceso de vitamina C y es acompañada generalmente dolor abdominal, y a menudo náusea y vómito.
Hay otras condiciones que implican alguno pero no todos los síntomas de la
diarrea, así que la definición médica formal de la diarrea implica la defecación de más de 200 gramos por día, aunque el peso formal de las heces fecales para determinar un diagnóstico, nunca se determina realmente.

Ocurre cuando el colon no absorbe suficiente fluido. Como parte del proceso de la digestión, o debido al fluido ingerido, el alimento se mezcla con cantidades grandes de agua. Así, el alimento digerido es esencialmente líquido antes de alcanzar el colon. El colon absorbe el agua, dejando el material restante como una hez semisólida. Sin embargo, si se daña el colon o se inflama, se inhibe la absorción del agua, resultando en heces acuosas.

La diarrea es comúnmente causada por infecciones virales pero también a
menudo es el resultado de toxinas bacterianas. En condiciones sanitarias y con el alimento en buen estado y agua potable, un paciente se recupera de estas infecciones virales en algunos días o a lo mucho, en una semana. Sin embargo, en individuos mal alimentados o que viven en condiciones de poca higiene, la diarrea puede conducirlos a una deshidratación severa y puede llegar a ser peligroso para la vida.

Puede también ser un síntoma de enfermedades más serias, tales como disentería, cólera, o botulismo y puede también ser indicativo de un síndrome crónico tal como la enfermedad de Crohn. Aunque los pacientes de apendicitis
generalmente no tienen diarrea, es un síntoma común de un apéndice roto. Es
también un efecto de una contaminación severa por radiación. Puede también
ser causado por el consumo excesivo del alcohol, especialmente en alguien que no come suficiente alimento.

El tratamiento común contra la diarrea implica un consumo de cantidades
adecuadas de agua para sustituir la pérdida de líquidos, mezclada preferiblemente con electrólitos para recuperar las sales minerales esenciales y ciertos nutrientes.
Para mucha gente, un tratamiento adicional o el consejo médico son innecesarios.

Los siguientes tipos de diarrea indican generalmente la necesidad de
supervisión médica:

  • Diarrea en infantes.
  • Diarrea moderada o severa en niños jóvenes.
  • Diarrea acompañada de sangre.
  • Diarrea continua por más de 2 semanas.
  • Diarrea asociada con alguna otra enfermedad más general tal como dolor
    de estómago o abdominal, fiebre, pérdida del peso…
  • Diarrea en turistas o viajeros, probablemente debida al resultado tener
    infecciones exóticas tales como parásitos.
  • Diarrea en personas que manipulan alimentos.
  • Diarrea en instituciones: hospitales, guarderías, clínicas de reposo
    mental, institutos de salud, instituciones geriátricas…

Puesto que la mayoría de la gente no hace caso a una diarrea menor, un
paciente que se presenta ante un doctor es probable que tenga una diarrea más severa de lo común.

Para evacuar el contenido de la zona baja del aparato digestivo, la fluidez
de dicho contenido en los intestinos delgado y grueso se aumenta. El transporte activo de Na+ dentro de la tripa inicia un transporte inverso de sodio.

Esto hace que Cl- y el HCO3 sigan inactivos, así como el agua. En los intestinos, el agua diluye las toxinas y hace que éstos se contraigan debido al aumento en la distensión intestinal. Estas contracciones empujan el contenido de la zona más baja del Intestino grueso hacia afuera del canal anal. Los medicamentos tales como loperamide se diseñan para prevenir tales contracciones en respuesta a la distensión, y no se deben utilizar prevenir diarrea. Tal inhibición prolonga la infección o la irritación, y puede causar un empeoramiento corto plazo porque la evacuación del contenido del intestino se ha retrasado.

La diarrea agua, se puede definir como la diarrea que dura por lo menos 2 semanas y también se le llama gastroenteritis.

Casi siempre se ha presumido como contagiosa, aunque solo una minoría de
casos están plenamente comprobados.

A menudo, lo que se hace es tranquilizar al paciente, asegurarse de que
recibe cantidades adecuadas de fluido, y esperar a ver su evolución. En casos
más severos, o donde es importante encontrar la causa de la enfermedad, se
requerirá de un cultivo de heces.

Los organismos más comunes encontrados dentro de dichos cultivos, son la campylobacteria, salmonela,  Cryptosporidiosis, Giardia Lamblia. La Shigella es menos común, y generalmente de origen humano. El cólera es raro en países occidentales. Es más común en viajeros y se relaciona generalmente con el agua contaminada. Los escherichia coli son probablemente una causa muy común de la diarrea, especialmente en viajeros, pero puede ser difícil detectar con tecnología actual.

Los tipos de E. coli varían de región a región y de país a país. Los virus, particularmente rotavirus, son comunes en niños. El virus de Norwalk es raro.

Alimentos en descomposición, o con toxinas o venenos pueden causar diarrea. Éstos incluyen la toxina del estafilococo, y el bacilo cirio. La comida en descomposición esta asociada con infecciones de salmonela.

Los parásitos y los gusanos pueden causar diarrea pero casi siempre van acompañados de síntomas como pérdida del peso, irritabilidad, erupciones en la piel o comezón anal. El más común es la lombriz intestinal. Otros gusanos, tales como la lombriz de gancho, ascaria, y la solitaria son más médicamente significativas y pueden causar pérdida del peso, anemia, malestar general y problemas de la alergia. La disentería amébica debido a la histolytica del entamoeba es una causa importante de la diarrea sangrienta en viajeros y
también a veces en países occidentales que requiere el tratamiento médico
apropiado y completo.